Una visión integral para el futuro de la humanidad
Aunque normalmente hablamos de películas, a veces la realidad es más interesante que la ficción.
Este artículo presenta de manera detallada las ideas principales del trabajo “Modelo Piramidal de una Comunidad Auto-Suficiente”, desarrollado por los arquitectos Alberto Ríos Salinas y Alberto Ríos Fernández Jr., de la Academia para la Ciencia Futura. Su propuesta representa una nueva forma de entender la arquitectura y la vida comunitaria en el siglo XXI.

La bioarquitectura: un nuevo concepto para Europa y el mundo
Los autores introducen un concepto revolucionario llamado Bioarquitectura, que está tomando fuerza principalmente en Europa. El objetivo central de esta disciplina es integrar elementos que van desde lo electromagnético hasta lo supercósmico, creando una armonía perfecta entre el medio ambiente y nuestras condiciones de vida.
Esta propuesta representa un cambio radical en la forma de concebir los espacios habitables. Se trata de lograr un balance entre nosotros mismos, nuestro planeta y el cosmos. La bioarquitectura pone especial atención en la selección de materiales de construcción que sean específicos para cada región o sitio, respetando las características locales y el entorno natural.
El problema con la arquitectura moderna
Durante siglos pasados, el diseño y construcción de casas estaba profundamente conectado con conceptos estéticos y modas sociales de cada época. Las construcciones reflejaban la cultura, las creencias y la visión del mundo de sus habitantes. Sin embargo, hoy en día predominan en la arquitectura los intereses económicos y planteamientos racionales que han llevado a crear construcciones que los autores describen como “paralelepípedos” – simples cajas rectangulares que son monumentos a la monotonía y al alejamiento de la naturaleza.
La pregunta fundamental que plantean es: ¿El costo o la apariencia externa de las construcciones es realmente lo que vale? ¿O es el concepto interno lo que nos da la posibilidad de habitar un espacio armónico con nuestra naturaleza y nuestra supernaturaleza humana?
El reto del tercer milenio
Al comenzar el tercer milenio, la arquitectura enfrenta un gran desafío: ir más allá de los diseños que el ser humano ha alcanzado hasta ahora. Los avances arquitectónicos son múltiples, desde las épocas ancestrales cuando habitábamos en cuevas, hasta las modernas ciudades fortificadas donde el poder quedaba de manifiesto. Incluso hoy, en las ciudades actuales inmersas en el caos de contaminación, podemos ver vestigios de civilizaciones con sentidos diferentes: los mayas, egipcios, incas, y muchas otras culturas que entendían la arquitectura de manera integral.
La crisis actual y la necesidad de cambio
Es necesario analizar el momento actual en que vivimos, tomando en cuenta nuestro entorno político, económico, social y espiritual. La extremada especialización de cada área de la ciencia ha hecho que, aunque únicamente unos cuantos expertos y contadas organizaciones sean capaces de dominar su tema, muchos se olvidan de que el ser humano está atravesando por un proceso evolutivo importante en estos tiempos.
El desarrollo logrado en el siglo pasado supera en muchos aspectos a los 20 siglos anteriores. Desgraciadamente, tal aceleración en el crecimiento no ha sido ordenada y no ha habido conciencia suficiente para preservar el medio ambiente del planeta. Los problemas son evidentes:
- La capa de ozono dañada
- Estratos acuáticos subterráneos contaminados
- Uso inadecuado de recursos petrolíferos y nucleares
- Cambios políticos, sociales y económicos que provocan desequilibrios globales
- Escasez de alimentos y recursos energéticos
- Interferencia en los procesos ecológicos naturales
Para lograr un equilibrio entre el desarrollo del ser humano, el medio ambiente planetario y el cosmos, debe desarrollarse una verdadera conciencia. Solo así, entendiendo quiénes somos, podremos preservar nuestra especie.
La solución: comunidades autosuficientes
Con esta conciencia de vivir en una comunidad no contaminante, con autosuficiencia en el uso de energía, alimentos, comunicación, enseñanza e investigación, podemos tener una vida más congruente con el ser humano durante los procesos de cambio y desorden que hemos provocado. La unificación del trabajo en colectividad y comunicación será la clave para la evolución del ser humano en el tercer milenio.
Los autores proponen trascender los conceptos individualistas y materialistas que la humanidad ha demostrado hasta ahora y crear espacios arquitectónicos donde los enlaces directos con la “comunidad” puedan incrementar la comunicación manteniendo la paz, así como también los espacios para la quietud. Por esta razón decidieron trabajar en la realización de una Comunidad Autosuficiente que ha de resolver cinco necesidades básicas:
a) Alimento b) Comunicación c) Energía d) Educación e) Economía

El poder de la forma piramidal
El concepto de diseño para la comunidad surgió de la premisa de fusionar el conocimiento científico del antiguo Egipto con una comprensión bíblica de cómo se autosustentan las culturas templarias, desarrollando la “Estrella de David” en forma de una construcción piramidal.
Los logros sorprendentes de civilizaciones antiguas nos demuestran que poseían un conocimiento especial que difícilmente se puede explicar como producto de una ciencia basada solo en la razón. La Gran Pirámide de Keops no es solo una simple acumulación de bloques perfectamente diseñados y colocados, sino un modelo de construcción con un profundo conocimiento astronómico y geofísico verificable.
La ciencia detrás de las pirámides
Uno de los aspectos más extraordinarios radica en los cálculos complejos que se realizaron para conseguir que los rayos de la estrella Sirio y Orión alcanzaran el centro de la pirámide justo el día en que la posición de estos astros anunciaba el comienzo del año egipcio. Este cálculo era importante para reconocer los cambios de las estaciones relacionados con la agricultura.
La forma de la pirámide ha sido tema de numerosas obras escritas. Los autores reconocen que las formas que nos rodean en la naturaleza no son del todo caprichosas. Los minerales cristalizan de manera determinada, y por ello podemos reconocerlos a simple vista. Las hojas de un árbol corresponden a un mismo patrón, al fluir el agua circula siempre en espiral. Los enlaces químicos de algunos elementos como el carbono y el silicio se enlazan piramidalmente.
El misterio de las construcciones piramidales globales
Parece que las formas y los enlaces en la naturaleza se agrupan de formas determinadas para modular energías, ya sean lumínicas o eléctricas de cualidades más sutiles menos conocidas. Al estudiar la forma de la pirámide, somos muy conscientes de que al usar este ejemplo estamos entrando al mundo de lo paracientífico, pero reconocemos que muchos fenómenos de la naturaleza fueron considerados paracientíficos hasta que la ciencia consiguió darles explicación y así pudimos entenderlos como fenómenos reales.
Las pirámides funcionan como condensadores, regulando y rectificando el efecto de ciertas energías telúricas, efectos bien conocidos por los egipcios, los mayas, los aztecas y los chinos. Como prueba de ello tenemos ciudades piramidales en Teotihuacán, Tenochtitlán, Chichén-Itzá y Tikal, así como los complejos en Perú, Brasil e incluso en China. Con tantas evidencias de estructuras piramidales encontradas por todo el mundo, no podemos ignorar la elección de la forma piramidal y sus cualidades esenciales.

El diseño específico de la comunidad
El primer diseño que hicieron para esta comunidad autosuficiente fue unir dos pirámides obteniendo una “Estrella de David”. Posteriormente lograron integrar esta geometría al concepto espiritual de ruedas dentro de ruedas, logrando así integrar por completo las áreas para diferentes funciones humanas, agrícolas, energéticas y manuales, de tal manera que la correspondencia matemática y espiritual quedaba implícita.
Los elementos clave del diseño incluyen:
a) El radio general de la comunidad: 80.00 metros correspondiente al Poder del Infinito, sobre el número 40.
b) La comunidad está rodeada por 5 anillos concéntricos que la protegen, los cuales funcionan principalmente como áreas de cultivo y trabajo.
c) Dentro de la comunidad se crean 14 módulos habitacionales.
d) Las 3 pirámides centrales (en el documento original en color rojo, amarillo y azul) son las áreas de servicio que corresponden a una zona específica.
e) Las matemáticas usadas en todas las construcciones piramidales corresponden a las de la Gran Pirámide de Giza.
f) Al organizar los módulos habitacionales, debido a que la inclinación de la pirámide en su perímetro es de poca altura, fue necesario elevarlos 50 cm del nivel de desplante.
g) El área común de Enseñanza y Meditación corresponde a la pirámide más grande, surge de la parte central de la Estrella de David, como el corazón de la comunidad donde se concentra toda la energía de la misma.
h) El número 9 como la inversión del 6 queda implícito en casi todas las construcciones piramidales.
i) Finalmente, al terminar la maqueta del modelo a escala, nos dimos cuenta que el área de circulación interna de la comunidad había conformado la silueta estilizada de una paloma y tomamos como el logotipo para la Comunidad.
Los planos arquitectónicos detallados
Los planos arquitectónicos del proyecto, diseñados para abarcar dos hectáreas de terreno, incluyen áreas perfectamente definidas:
- El acceso principal y una senda exterior circular (10) con acceso radial directo
- Área de estacionamiento y módulos para las áreas de administración y medicina alternativa (4)
- Cocina y área de comedor común (6)
- Área para servicios generales, baños generales y lavandería (7)
- Prototipos habitacionales (9)
- Zonas para adiestramiento, educación y esparcimiento (8)
- Áreas de jardines, comercialización y cultivo de hortalizas
- Invernaderos (15 a 17) y un almacén general y taller (11)
- Zonas de jardines exteriores destinadas a la producción de árboles frutales en combinación con aparatos (15, 16)
- La piscicultura y la silvicultura (13)
- Tratamiento de desechos o composteo para abonos (14)
- Áreas de acopio de energía solar y eólica (12)
La disposición especial de las áreas
La disposición especial de las áreas refleja un aspecto del hombre interior, que se armoniza y se integra por completo con las condiciones de la naturaleza, sin perder de vista el proceso del progreso continuo. Los autores creen que el cumplimiento de este proyecto apoyará de manera viable el proceso actual de evolución en el que el hombre está involucrado.
Como miembro de una comunidad autosuficiente y de otras como ésta, gradualmente nos entrenaremos para ser conscientes de quiénes somos y dónde está nuestro verdadero destino. Además, podremos concentrarnos en los conceptos de una nueva cultura que, tal vez, eran conocidos por nuestros ancestros.
La intención no es alarmista
Los autores aclaran que no es su intención ser alarmistas o extremistas. Solo pretenden llamar la atención a este hecho: podría ser que con un cambio gradual de conciencia y cultura de nuestros hábitos de vida, de nuestras viviendas, en nuestros centros de trabajo y de estudio, podamos vivir y convivir más tranquilos, en equilibrio con nuestra naturaleza y en armonía con nosotros mismos, nuestro planeta y nuestro cosmos.
Estos conceptos de bioarquitectura nos conducen hacia el reconocimiento de la necesidad de un balance entre el medio ambiente y nuestra condición interna y externa. Este es nuestro reto ya sea como arquitectos, diseñadores, constructores o como integradores de espacios: crear espacios vivientes que nos permitan verdaderamente evolucionar y florecer durante el Tercer Milenio.

Conclusión: más que arquitectura, una forma de vida
En síntesis, la conformación de estas comunidades autosuficientes deberá contemplar tres niveles fundamentales:
- La Comunidad de Luz: representando el aspecto espiritual y energético
- La Comunidad de Conciencia: enfocada en el desarrollo personal y colectivo
- La comunidad física: la manifestación tangible de estos principios
La pregunta fundamental es: ¿Por qué integrar o ser integrados a una Comunidad? Las posibles razones incluyen estar mejor preparados para tiempos de contingencia, desarrollar un nuevo estilo de vida, establecer comunidades acordes a una visión ecológica de protección al ambiente, trabajar conjuntamente con grupos comprometidos con la elevación de nuestros niveles de conciencia, o simplemente para acumular Luz y Vida.
De hecho, con tantas fluctuaciones religiosas, políticas, sociales y económicas, sería todo un reto establecer este tipo de comunidades. Estos modelos arquitectónicos son, en realidad, una “Arquitectura Viviente” – una arquitectura musical o formas artísticas arquitectónicas, no solo para los modelos piramidales externos, sino también para los internos.
Estas estructuras representan un tipo de formas-pensamiento o patrones vibratorios que nos permiten pertenecer a las “Comunidades de Luz” todo el tiempo, si tal compromiso es nuestro intención y trabajo. A fin de realizar estas comunidades debemos primero organizar mejor y cultivar las relaciones en nuestro vecindario y con nuestra familia, tanto física como espiritualmente, preparándonos no solo para establecer y desarrollar una comunidad en un pedazo de tierra, sino también para establecer un lugar de comunión en nuestras mentes y cultivarlo.
Debemos esforzarnos por encontrar el equilibrio exacto que refleje profundamente tanto nuestras necesidades individuales como colectivas satisfechas, antes de que podamos verdaderamente estar en comunión unos con otros y con Dios (o el concepto que tú le atribuyas a esa energía cósmica divina).
Si este contenido resonó contigo, únete a nuestra newsletter gratuita y recibe directamente en tu correo artículos como este sobre comunidades del futuro, conciencia, sostenibilidad y visión espiritual del mundo que viene.
Suscríbete y no te pierdas lo que viene.
Este artículo está basado en el documento original “Modelo Piramidal de una Comunidad Auto-Suficiente” de Alberto Ríos Salinas y Alberto Ríos Fernández Jr., arquitectos de la Academia para la Ciencia Futura.

Deja un comentario